Emprender es una verdadera aventura en la vida real, no es una aventura de piratas, mercenarios o superhéroes que vemos sentados en nuestro cómodo sofá de casa, sino una aventura que vamos a vivir en nuestras propias carnes. Cuando el protagonista de la aventura es Rocky o Spiderman no hay miedo al fracaso, sabemos que siempre acaba bien, pero cuando los protagonistas de la aventura de emprender somos nosotros, el final ya no está tan claro. No tendremos a nuestros archienemigo queriéndo secuestrar a nuestro gran amor, pero cuando emprendemos nos metemos en una inversión económica, pagamos un alquiler, tenemos unos gastos fijos, igual hemos dejado un trabajo para poder emprender, y tenemos una familia que ponemos en riesgo cuando salimos de nuestra zona de comfort.
Una encuesta realizada en 2015 a 200.000 individuos en todo el mundo sobre emprendedurismo, revela que el 42% de los encuestados ven unas buenas oportunidades a su alrededor para empezar un negocio. También más del 50% de los encuestados siente que tiene una buena habilidad para emprender un negocio.
Sin embargo, el dato más pesimista que arroja esta encuesta, es que alrededor de un 35% de los encuestados no se plantean empezar su negocio por miedo al fracaso.
El miedo al fracaso en Europa es más alto que en otras áreas del mundo, y esto es un freno clarísimo para las personas que ven una oportunidad de negocio, el miedo al fracaso es un freno que reduce la intención de poner en marcha un proyecto.
¿Qué es el fracaso?
No tenemos para nada la visión de EUA, ahí un fracaso no tiene nada que ver con lo que entendemos nosotros, allí un fracaso es un intento. Alguien que ha fracasado, es alguien que lo ha intentado. Cuando emprendes, muchas, muchas, muchas veces fracasas. Y aquí tenemos la manía de ver el fracaso como algo malo, la palabra fracaso tiene una connotación negativa.
Aquí, fracaso es sinónimos de fracasado, y no es así. Deberíamos de entender los fracasos como intentos!!!! Yo intenté hacer esto y no me salió, imaginaros lo difícil que es clavar un negocio a la primera, sin nociones previas de gestión, sin nociones previas de marketing y ventas, sin mucha experiencia en el mundo laboral.
Nos ponemos en situación, imaginaros que os dan un arco y una flecha y a 30 metros la diana, en vuestra vida habéis tirado con arco, ¿cómo pretendéis dar en el blanco a la primera?, ¿pensáis que por fallar en el primer intento os van a llamar fracasados?. Claro que no, si el tiro se os ha ido alto, tenéis ya una información, cogeréis otra flecha, bajareis un poco más el brazo y haréis que la flecha vaya un poco más bajo, y aún así, volveréis a fallar. No pasa nada, ahora el tiro se os ha ido a la derecha, pues ya tenéis más información, llevareis el brazo hacia abajo y hacia la izquierda, hasta que después de varios intentos conseguiréis dar en el blanco. Y no por ello, nadie os va a llamar fracasados.
Aquí tenemos la mala concepción de que si no lo consigo a la primera a, voy a ser y me van a ver como un fracasado. Si es la primera vez que montas un negocio, ¿como vas a acertar a la primera?, puedes reducir el porcentaje de error con buenos estudios de mercado, pero no es una ciencia exacta, no te va a decir que tu proyecto se un éxito o un fracaso. Hay demasiadas variables para poder controlarlar todas. 9 de cada 10 start ups fracasan, tan solo un 10% de los emprendedores tienen éxito, así que igual, un emprendedor han tenido que probar 9 o 10 veces para poner tener éxito, y eso no han sido fracasos, han sido diferentes intentos que han llevado al emprendedor hacia el éxito. Y me remito a la frase de Edison cuando inventó la bombilla

Si no hubiera pasado por esas 999, no hubiera descubierto la bombilla. Pero Thomas Edison no tiene una concepción de sí mismo cómo un fracasado. Y esa es una de las principales causas del miedo al fracaso: el cómo me van a ver…
Causas del miedo al fracaso:
– Se basa principalmente en miedo a perder la posición social, ya no ten sólo económica, sino sobretodo a la perdida de estatus social de como me pueden ver si soy un fracasado
– También afecta el miedo financiero en relación a la inversión inicial, y puesta en marcha del proyecto.
– Y también ocurre mucho tener miedo por el desconocimiento del negocio en sí, y de la falta de confianza en mi mismo para llevarlo a cabo.
¿Cómo podemos reducirlo?
Busquemos otras experiencias de éxito de otros emprendedores, pero no solo de grandes emprendedores, y grande casos de éxito, sino de casos cercanos de emprendedores que han conseguido tener un medio de vida con su proyecto. Incluso historias de fracasos para aprender que no hay que hacer, aprender como alguien se levanta cada vez que su intento resulta no ser exitoso.
Yo diría mas, cualquier emprendedor debe fracasar, porque es una forma muy buena de aprender. El camino ensayo-error es nuestro día a día como emprendedores:
PRUEBA – FALLA – LEVANTATE – APRENDE – Y VUELVE A PROBAR.
Eso es emprender, la clave del éxito está ahí, volver a levantarte, trabaja de forma constante y llegará tu momento, no hay otro secreto.
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